Nomenclatura

Hace poco Rafael Cárdenas me decía que por qué no hay una colonia en esta ciudad en que sus calles tengan nombres de escritores, Contry La Silla al Sur de Monterrey le contesté inmediatamente, no, de escritores locales contemporáneos, replicó, entonces me acordé de la siguiente anécdota: por azares del destino me tocó estar en la inauguración de una calle que llevaba en Ciudad Juárez Chihuahua el nombre de Alí Chumacero, el poeta nayarita estaba felizmente sorprendido y le conté al maestro  que alguna vez a en Monterrey a alguien le preguntaron que si sabía quién era Alfonso Reyes y que respondió con una confianza -así como de historiador- que era un señor con nombre de calle. Alí develó la brillante nomenclatura amarilla con su nombre y con esa voz estruendosa, me dijo: ahora como Reyes ya soy también un señor con nombre de calle, todos celebraron la ocurrencia, entonces la felicidad dio vuelta en una esquina y todos fuimos convocados a ser transeúntes.

Las calles de monterrey

En los años de 1947, 1958 y 1970 se publicaron los primeros tres tomos de Las calles de Monterrey una investigación histórica realizada por Ricardo Covarrubias. Un cuarto tomo que completaba la investigación inconclusa apareció en el 2010, con la participación de 30 autores, el trabajo del historiador era enciclopédico, mostrar la biografía y rasgos distintivos de los personajes y los hechos que le dan nombre a las calles de esta ciudad, curiosa labor para satisfacer la curiosidad de algunos pocos curiosos y miles de utilidades, orientarse, saber dónde pisamos o por dónde caminamos, ser guía de turistas, ayudar a quien pregunte por donde queda la calle Padre Mier imagino que alguien le preguntó a Don Ricardo y él el orientó y además ilustró al darle datos biográficos del personaje, para una clase de historia o de civismo, nunca hay prisa usted llegará a su destino siendo más culto.

Baúl del aire

El reportero del telediario daba cuenta de un accidente automovilístico que había sucedido entre calles de la metrópoli regia, la calle baúl del aire, leyó confiado, no me escandalizó el exabrupto del informador y al parecer que nadie lo corregiría, pensé que llamar al canal y hacer la observación podría ser pedante de mi parte o algo insignificante, en realidad lo era pero me causó mucha hilaridad, a lo mejor solamente yo me di cuenta reflexioné, si algún día veo a Joel Sampayo le diré de manera amable, en alguna ocasión me entrevistó para el noticiario de la mañana, pero olvidé hacerle la observación.

Tiempo después, platicando con la maestra Rosaura Barahona, me dijo que ella estaba viendo la televisión cuando eso pasó y que incluso llamó al canal para hacer la observación, ella era una voz más autorizada para señalar asuntos de comunicación, le pareció muy divertido y cuando coincidíamos en algún evento o lugar siempre me preguntaba si ya había leído al poeta baúl del aire, ¡claro!, le decía yo continuando esa broma que hicimos personalísima, sus poemas son un viento fresco para el alma, reíamos divertidos.

La poesía es un callejón sin salida

Dos nombres no pueden faltar para una calle o avenida (principal) en Monterrey, Alfonso Reyes y Fray Servando Teresa de Mier, pero la minuciosidad de Covarrubias agrega, rescata, informa sobre otros literatos nuevoleoneses: Rafael Garza Cantú, José Eleuterio González, Antonio de la Paz Guerra, Felipe Guerra Castro, Aureliano Ramos, Oswaldo Sánchez, en este libro en el que intervienen además otros diecisiete autores, debido a que la investigación que formaría el cuarto tomo de esta entrega “callejera” quedara inconclusa a la muerte de su iniciador en el año de 1972 y que vería la luz con ayuda de otros investigadores e historiadores recordemos que este volumen es por decirlo un desprendimiento de aquella encomiable aventura editorial.

Desembocadura

En el epilogo, José Roberto Mendirichaga hace una reflexión y señala el cruce de dos arterias: el periodismo y la literatura, yo quiero enlazar este libro al mundo de las antologías de poesía de Nuevo León, que vaya que si tiene entrecruces, diccionarios, antologías temáticas, generacionales, grupales, ensayos sobre autores, visiones desde el extranjero, calendarios, selecciones arbitrarias, maltratos, injusticias y justos homenajes,  entonces consultamos y recitamos en el mapa guía roji o google maps que nos orienta en la ciudad, porque no me canso de repetirlo y ponerlo en la calle: Sin poesía no hay ciudad.

Ricardo Covarrubias

Escritores y periodistas

UANL

2010