¿Cómo proteger a los menores de edad de los riesgos a su salud mental, por el uso excesivo de sus teléfonos?
En su libro “La generación ansiosa”, el psicólogo social Jonathan Haidt brinda cuatro reglas que son clave para restringir los smartphones y cuidar la salud mental de niños y adolescentes.
El hecho de que niños y niñas pasen varias horas de su día online, está modificando su desarrollo a tal grado que las tasas de ansiedad y depresión se han disparado en 150 por ciento, explica el autor en esta obra.
Para evitarlo, Haidt ofrece cuatro pistas que proporcionan una base para una infancia más segura en la era digital:
Nada de smartphones antes de la escuela
El autor recomienda darles un teléfono a los niños hasta después de los 14 años. Antes de esa edad, pueden tener uno sin internet, para que lo utilicen solamente en llamadas.
Nada de redes sociales antes de los 16 años
Los niños deben atravesar su periodo más vulnerable del desarrollo cerebral sin la “manguera de comparaciones sociales e influencers elegidos por algoritmos” que representan las redes sociales.
Colegios y escuelas sin teléfonos móviles
Los niños y jóvenes necesitan liberar su atención para los demás y para sus profesores.
Mucho más juego sin supervisión e independencia infantil
Con juego libre en el mundo físico, es como los niños desarrollan naturalmente las habilidades sociales, superan su ansiedad y van creciendo como jóvenes adultos autónomos.
En un mundo ideal, los legisladores deberían de reglamentar el negocio de las redes sociales y videojuegos para proteger la salud mental de niños y adolescentes. Pero en lo que esto ocurre, los padres y madres podemos ir avanzando con estas sencillas reglas, de acuerdo con el autor de “La generación ansiosa”.
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