AL CALOR DEL VERANO ALMAS APACIGUADAS CON VERSOS O LO QUE LA CIUDAD SE MERECE

Siempre hago la observación cuando defiendo a la poesía del estado (en conjunto), de que el trabajo es de varios: editores, autores, promotores, funcionarios culturales, lectores, periodistas, académicos, críticos,  y pasa que nunca los he visto a todos en el mismo barco.

Si todavía los prólogos de una antología incluyen el clásico lugar común: “Monterrey es una tierra de pujanza , trabajadora, industrial pero aun así las voces de los poetas sobresalen y luchan por encontrar su lugar y balancear la vida de la sociedad, etc.. etc”, eso solo indica que o a los poetas les falta actitud para salir de su zona de confort o a los funcionarios culturales les falta además de presupuesto, imaginación.

¿Cuál es la zona de confort de un poeta? ¿Hasta donde abarca su hasta aquí? Podríamos decir que hasta donde llegue su talento, su inspiración o sus contactos y esto las más de las veces es hasta la publicación que puede ser en una institución, o universidad o hasta donde llegue su presupuesto en el caso de una autopublicación, lo que sigue presentaciones, reseñas, lecturas, se omite la mayoría de las veces.

Casi no se divisa el panorama

Un buen inicio es un ciclo de lecturas para hacer punto y ofrecerles a los poetas de todos los rangos un espacio para que puedan dar a conocer su obra, de ahí agarrar camino e involucrar a todos los antes mencionados, este libro Versos veraniegos, surgió de la iniciativa de CONARTE que convocó a ciclos de lecturas durante algunos años  2005, 2006 y 2007  en los que participaron poetas nacidos entre los años 1940 y 1985, sin ningún criterio de selección, más que ser considerados poetas, 32 autores en total 21 hombres y 11 mujeres desfilaron por la galería regia (que recién había sido inaugurada)  y que fungió como sede de las lecturas, luego el ciclo se suspendió y no se ha vuelto a hacer ni ese ni ningún otro desde entonces convocado por esta institución, afortunadamente queda el registro y se anuncia y se publica como una antología al año siguiente.

Una inundación en el cielo de globos totales

Los autores antologados, malditos , lúdicos, confesionales, puristas o con afanes populares son: Arnulfo Vigil, Eduardo Zambrano, Guillermo Meléndez, José Javier Villareal, Sergio Cordero, Miguel Covarrubias, Margarito Cuéllar, Jorge Saucedo, Iván Trejo, Odvidio Reyna García, David Nahum Aguilar, Oscar David López, Román Castañeda Vázquez, Porfirio Sosa, José Eugenio Sánchez, Eligio Coronado, Armando Alanís Pulido, Luis Aguilar Martínez,  Luis Javier Alvarado, Gerardo Puertas Gómez, Maria Elena Rodríguez, Ofelia Pérez, Alexandra Botto, Ana Márquez, Gabriela Cantú Westendarp, Teresa Cuello, Isabel Sú, Minerva Reynosa, Katia Irina Ibarra, Lucia Yépez, Minerva Margarita Villarreal y Margarita Ríos Farjat.

Una selección sin duda variada y balanceada convocada por el consejo para la cultura y las artes de Nuevo León que emprendió la iniciativa, pero que no le dio seguimiento como lo mencioné anteriormente (perdón que insista en eso pero cuánto daño nos hacen las políticas culturales intermitentes), sin embargo el registro de las voces nos permite dárselo nosotros como lectores, cincelar con estos retazos, una estatua que haga honor a las voces de los poetas que a pesar de ellos mismos retumban por todas partes y habitan la ciudad.

Una estatua es cincelada y su diaria nueva forma es de collage en retazos

de buenos pretéritos en cinematografía en blanco y negro.

Hoy escribo del ayer…

y no termino///

(Ovidio Reyna, Cronotopo, (fragmento) pág.147)

La poesía es ciertamente algo divino, es la raíz y al mismo tiempo el brote de todo el pensamiento, surge, nace no como contrapeso, sino como esencia, corrijo el prólogo de esta y de futuras antologías de la poesía hecha en Monterrey con algo ¿una idea? que más o menos diga así:

Monterrey, una ciudad donde los versos nacen en cada montaña en cada calle, en cada tinaco, tuvo que convertirse en ciudad de fábricas y empresarios para compensar el auge espiritual  con que cuenta desde sus inicios, son tantos los hechos poéticos que acontecen en su diario devenir que entendemos el esfuerzo de sus trabajadores que con ahínco promueven el negocio ante el embate siempre totalizador de los escritores y su espíritu.

Versos Veraniegos

Antología de poetas (2005,2006 y 2007)

Consejo para la cultura y las artes de Nuevo León

2008