Si estás buscando un plan que no afecte tu bolsillo, pero que les brinde a tus hijos una experiencia fuera de lo común, tenemos la recomendación perfecta para ti sin salir de Nuevo León.
Los fines de semana en Monterrey, uno de los mejores paseos es tomar la Carretera Nacional con rumbo a Santiago, Nuevo León, un Pueblo Mágico que combina aventura, paisajes de postal y una historia fascinante que puedes disfrutar sin necesidad de realizar un gran gasto.
Y para los adolescentes que buscan algo más que un simple paseo, la zona de la Presa de la Boca y sus alrededores ofrecen opciones geniales para capturar momentos increíbles y disfrutar del aire libre.
Si te preguntas, ¿qué hacer en Santiago? Aquí tienes una guía práctica para que aproveches al máximo tu visita a este municipio localizado a 30 minutos de Monterrey:
1. Aventura a caballo para los más jóvenes
Tu primera parada puede ser el Merendero Tino, sobre la Carretera Nacional. Aunque no planees comer ahí, detrás de su estacionamiento encontrarás un sitio ideal para pasear a caballo. Es una actividad totalmente amigable para las familias: los caballos recorren lentamente un circuito donde podrás admirar los paisajes de la Sierra.
Si tienes niños pequeños, no te preocupes. Hay caballos bajitos ideales para peques desde los 6 o 7 años.
Además, los animales están muy acostumbrados al trato humano, garantizándote un paseo tranquilo.
Un consejo de experta: ahora que el calor empieza a apretar, llega temprano o a media mañana para evitar el sol del mediodía.
2. Un recorrido entre calles empedradas y vistas «instagrameables»
Después del paseo a caballo, te recomendamos seguir adelante y caminar por el Pueblo Mágico de Santiago. Puedes iniciar desde la entrada principal y avanzar hacia la Presa de la Boca, disfrutando de los caminos empedrados y las viejas casonas con carácter que encontrarás a tu paso.
Al llegar a la plaza principal, puedes descansar en sus bancas bajo la sombra de grandes árboles. Justo enfrente verás la Iglesia de Santiago Apóstol, una de las más bellas de Nuevo León. Te sugerimos subir su alta escalinata; es el punto perfecto para tomar fotos increíbles de la plaza.
Sin embargo, si tus hijos adolescentes buscan la foto espectacular del viaje, deben caminar un poco más atrás de la iglesia hasta llegar al Mirador. Desde ese punto, podrán admirar todo el centro de Santiago, la extensión de la presa y la Carretera Nacional.

3. Un toque de historia para compartir en el camino
Mientras caminan, puedes contarles a tus hijos que estas tierras ya se conocían como Cayucuapa desde la fundación de Monterrey en 1596.
Lo que hoy disfrutamos como un paseo tranquilo, fue hace siglos territorio de los indios guachichiles, liderados por caciques como Guaxuco (cuyo nombre significa “lugar de abundante agua”) y Colmillo.
Es interesante saber que:
- El primer asentamiento formal ocurrió en 1646 con la hacienda San Miguel.
- Para el año 1700, ya existían 12 grandes haciendas en la zona, como San Javier y El Cercado.
- El nombre de «Santiago» es en honor al Apóstol Santiago, patrono de España, y la palabra proviene de la fusión de «San» y «Jacobo», que significa “El protegido de Dios”.
- Fue hasta el 21 de marzo de 1831 que el lugar recibió el título de “Villa de Santiago”, nombre que conserva hasta nuestros días.
Así que ya sabes. Deja de preguntarte qué hacer en Santiago y ve a conocer esa mezcla de aire fresco, historia y diversión sencilla que a veces olvidamos que tenemos tan cerca. ¡Prepara la cámara y disfruta el paseo!
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