Compenétrese usted de esto
A Jorge Luis Darcy (Monterrey N.L. 1969) lo conocemos por sus libros de poesía, pero se le acomoda muy bien el ensayo, ya le publicó la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2022, Bajo tu clara sombra, el pensamiento oximorónico en Octavio Paz, autor del que es experto.
Darcy acostumbrado a escudriñar el lenguaje se topó con que al albur siempre se le ha visto como algo vulgar, de personas incultas, en su estudio distingue lo ancho del idioma y de ahí se agarra, entonces emocionado y alegre se sienta – a escribir- este libro que divide en trece capítulos de buen tamaño, el tamaño justo para que el lector se compenetre con datos como los siguientes: a manera de entrada, hay que desmitificar que el albur no es exclusivamente usado por el mexicano, idea que algunos tienen muy metida, es cierto en libros como El perfil del hombre y la cultura en México de Samuel Ramos, El laberinto de la soledad, de Octavio Paz y La jaula de la melancolía de Roger Batra, estos autores se dan a la tarea de definir el carácter del mexicano, entonces el autor aclara el primer hoyo del asunto, lo aclara y se la pasa sabroso haciéndolo, la manera en que el mexicano usa la lengua española, es muy mexicana, arremete Darcy y se descubre entonces que la sociedad mexicana en cuestiones de comunicación aspira por muchas razones a la metáfora, la razón aquí el autor nos la da.
Présteme atención
Borges lo dijo exhaustivamente: aspiro al anonimato, la forma máxima de la gloria, pero yo no estoy seguro cuando el creador y su ego son uno, José Emilio Pacheco humildemente lo presumía con este poema:
Digamos que no tiene comienzo el mar.
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes
Yo soy ese nadie, esa nada que lo escribió, me dijo una vez en San Luis Potosí, sin embargo, no dejo de encontrarle culpa al anonimato emparentándolo con un cínico y ñoño yo no fui; Darcy nos detalla que siendo la oralidad mediante la que se transmitían los asuntos, ese es el origen y más cosas explica con detalle, el autor nos alarga el asunto para nuestro beneficio por supuesto.
Saco
La belleza siempre oculta algo, el lenguaje poético este hecho de técnica, disciplina e imaginación, pero tiene su máscara, su facha y hay una fecha no para descubrirlo sino para entenderlo, naturaleza, voy a hacer del cuerpo, antes de ser una expresión antigua o “ranchera” se la oía decir a mis abuelos, lo entendía desde niño ¿y que hace el cuerpo suda, excreta, evacua, SACA? Entiendo que de niño nadie me albureaba, pero a Darcy su papá como lo cuenta en el prólogo que tituló a manera de entrada, sí, en el inocente juego el padre consciente o inconscientemente dirigía, encaminaba a Jorge a prepararse para los madrazos con el escudo del lenguaje, entonces le saco conclusiones: el albur da una doble oportunidad de encontrar definición a una palabra o expresión.
Algo para picar
El reportero de lo paranormal camina sigiloso por el cementerio, oye ruidos raros y pregunta para hacer contenido ¿Cuánto lleva enterrado? La mitad, contesta una quejumbrosa voz desde la oscuridad.
Me llega muchísimo contenido a mi teléfono, -el maldito algoritmo-, una buena parte es contenido que elaboran mujeres, albures, auto albures, referencias ¿inocentes? que si le sigues te llevarán a páginas de only fans, las curvas te pueden pescar en curva, platicando con Jorge Luis repasábamos nuestro bagaje alburero, total navegamos y a veces naufragamos en el lenguaje, por supuesto que me gana, él está más repasado que yo, pero estoy convencido, hay poesía y siempre habrá cosas que se deben decir y cosas que no se deben decir, corrijo siempre habrá momentos en que las cosas que no se deben de decir se digan, ¿eso justifica el anonimato? probablemente, ¿el verso erótico insiste en volverse inédito? tal vez, yo solo espero que no descubran un verso romántico que tomé de una película de Alfonso Zayas: cada vez que te veo palpito, Darcy por supuesto, que me dijo el nombre de la película el año en que se filmó el elenco completo y hasta quién era el director, total sabemos que es experto y que en eso sí se clava, de ahí se agarró y no se soltó, es decir, se picó, su sapiencia me sacude.
El que tenga alguna objeción…
Darcy me agranda –las dudas-, sigo sin entender el albureo entre hombres heterosexuales, aunque el autor habla del triunfo y del escarnio hacia el otro, cosas de machos pues, cosas de machines se diría ahora disminuyéndole lo macho a los machines, pero el albur es idioma y el idioma es de todos y la alegría del idioma me pone feliz, el rigor de esta investigación que no es anónima, se celebra, el alburero -sentencia Darcy- no se rebela (con b) contra el lenguaje, el lenguaje se le revela (con v), genuino.
¿Hay filosofía en el albur?, por supuesto, el albur es reírse de lo diario, admitir limitaciones y salvedades o sobrellevar las fatalidades, el otro lado del significado -lo dice el autor todo el tiempo-, nos resignifica, las palabras son detonadoras del gozo, ahí no hay culpables más que la risa, aunque ya les hablé de lo que tengo agrandado (las dudas, las dudas), todos sabemos en estos casos, en esta época, que existen y se aparecerán los colectivos que luchan contra el machismo y sus usos. Aclaremos, el alburero, el albur no utiliza palabras obscenas y mal sonantes, sin duda ése es otro debate que ahora en este libro y en este comentario no es tema, sin embargo, Darcy advierte esas quejas como minoritarias y extraviadas porque simplemente nadie está obligado a participar en un juego que no le cuadra.
Últimos comentarios para que usted se anote
El idioma se adueña de sus connotaciones.
El idioma atiende la eventualidad de no decir diciendo.
Metaforizar es sustantivar, volver sustantivo, lo intangible.
Estos comentarios se los dejo nada más, de entrada, y resumo: este libro es profundo, pero ni lo van a sentir, léanlo, aflojen esas ideas, cooperen, yo sé que les va a gustar.
El albur: la alegría del idioma
A la larga te acostumbras
Jorge Luis Darcy
UANL
2025
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