Con el objetivo de garantizar la calidad del agua potable que consumen las familias nuevoleonesas, la diputada Reyna Reyes presentó una iniciativa de reforma para que la Secretaría de Salud refuerce los controles sanitarios en las máquinas expendedoras de agua.

La propuesta legislativa contempla la implementación de inspecciones periódicas, la colocación de sellos de verificación visibles y la creación de un padrón de estos establecimientos. Según Reyes, el número de expendios de agua ha aumentado considerablemente desde la crisis hídrica en el Estado, lo que hace urgente una regulación efectiva.

«La salud de las familias nuevoleonesas no puede quedar en riesgo por la falta de regulación. Es necesario que las máquinas expendedoras de agua sean verificadas al menos tres veces al año para asegurar que el líquido que consumimos sea seguro», declaró la diputada.

Las modificaciones propuestas a la Ley Estatal de Salud buscan garantizar que estos expendios cumplan con los estándares sanitarios necesarios para evitar riesgos a la salud de los ciudadanos. Reyes advirtió que la ingesta de agua contaminada puede provocar diversas enfermedades, como infecciones estomacales, hepatitis y amibiasis, lo que refuerza la necesidad de contar con un marco regulatorio más estricto.

«Es un acto de responsabilidad social garantizar que el agua que consumimos sea sinónimo de salud y no un riesgo para la población», enfatizó la legisladora.

La iniciativa presentada por la diputada Reyna Reyes se encuentra en proceso de análisis legislativo y, de ser aprobada, representaría un avance significativo en la protección de la salud pública en Nuevo León.