EMOCIONES VENENOSAS O COLGAR UNAS CORTINAS EN UNA PARED QUE NO TIENE VENTANAS

A Yadira hay que tratarla con compasión y hay que verla con pasión, para empezar le podemos tener piedad, ella de escasa autoestima, tan sin chiste, poseedora de una hemorragia de tristeza dentro de su corazón, fastidiada, surtidora de malas vibras, sometida, débil,  es de las que no le da pena llorar, de las que tienen una ardilla disecada del parque Yellowstone (donde vive el oso Yogui) sobre el refrigerador, subyugada, no presenta ninguna característica especial salvo que vive con intensidad sus desgracias, no es un personaje heroico aunque en estos tiempos mentarle la madre a Dios es ocasión para posicionar a cualquiera.

El cinismo es mejor que la hipocresía

Osvaldo, un periodista que sabe lo que hace, que sabe escuchar y con una clara falta de aspiraciones, es de los que no plancha sus camisas y todos lo notan, es de los que que siempre se sentían tontos frente a una mujer triste, es fan de la gusana ciega, y será premiado con reconocer dónde está su destino.

Vertiginoso tobogán de espiral descendente

Rómulo, pederasta, enfermo de imprudencia, vagará por el tiempo y llegará tarde a la, (a su) normalidad.

Vacía la bodega de buen Karma

Yadira y Osvaldo fueron al cine (un par de veces).

Yadira y Rómulo se casaron.

Prosa de reportero de la vieja guardia

La narrativa explicativa, descriptiva de Luciano bien la podríamos definir como prosa de reportero de la vieja guardia, esto por supuesto es un halago, prosa sabrosa, Campos se deleita y deleita al lector convirtiendo al periodismo (regiomontano) desde su génesis, desde su hechura en la facultad de comunicación, hasta las salas de redacción de algún periódico en uno de los personajes de esta historia; otro personaje es la ciudad y su área metropolitana, sitios tan bien descritos como la avenida Juárez o los condominios constitución que nos llevan poniéndolo en sus propias palabras a “experimentar una instantánea comunión espiritual”, prosa se puede decir: “Que es más hombro que rodilla”.

Volátiles alegrías como vapor de agua

Por supuesto que en El Cielo de los Pilotos Derribados también hay poesía y aquí les van unos ejemplos tomados al azar

  • Una lagrima grande como transparente grano de maíz.
  • Le encendió el esófago como una caldera de llama arrebatada.
  • El aire caliente reptó sobre el concreto y se levantó para rasparle las mejillas.
  • Las tormentas que contenían sus ojos infelices.

Todo esto hace que en resumidas cuentas esta novela sea un hiperónimo.

No te salves ahora ni nunca

Concluyo que en este libro hay de todo y para todos los disgustos, una historia, un drama, esperanza; concluyo que los personajes no son los personajes y los que dije que eran los personajes tampoco lo son, el personaje, la personalidad, la figura, el arrobado deliquio en el cielo de los pilotos derribados es el lenguaje, Campos -cinematográfico como siempre- funciona y circula en torno al lenguaje, límites temporales bien balanceados, el manejo generoso y paciente del lenguaje se aferra a las maravillas de los fenómenos sensorialmente demostrables, no resulta raro que los recelos, las angustias, los yerros las torpezas y el descorazonamiento culminen con el maravilloso impacto de la reflexión humilde, una adecuada justificación para perdonar la extravagancia de los que aparecen en esta historia,  porque el lenguaje usado –insisto- con plena claridad hace visibles los alcances de la esperanza humana.