¿Cuáles son algunas de las lesiones deportivas más comunes que se observan? ¿Y cómo se pueden prevenir?

Los datos demuestran que, en promedio, cada 25 segundos un niño es atendido por una lesión relacionada con el deporte en los servicios de Urgencias.

Las lesiones en los niños y jóvenes son diferentes a las de los adultos porque los atletas jóvenes están creciendo físicamente y desarrollándose emocional y psicológicamente, y tienen cartílagos de crecimiento abiertos, lo que los hace más vulnerables.

Lesiones infantiles más comunes

Estas lesiones incluyen distensiones, esguinces, fracturas, traumatismos craneoencefálicos, dislocaciones y desgarros de ligamentos.

Es común observar lesiones por sobreuso en la rodilla, el tobillo, el brazo, la espalda y el hombro. Este tipo de lesiones ocurren cuando los atletas entrenan en exceso o intentan hacer esfuerzo demasiado pronto.

Por ejemplo, un lanzador de béisbol puede esforzarse en lanzar con más fuerza y ​​no darle a su brazo el tiempo de descanso adecuado entre entrenamientos, o no saber qué músculos activar para impulsar un lanzamiento.

Un corredor o un futbolista pueden sobreentrenar y sufrir una fractura por estrés en la parte inferior de la pierna o una lesión de rodilla.

Causas de lesión

Existen muchas razones por las que se producen estas lesiones entre los niños, como un entrenamiento inadecuado, un mal acondicionamiento, una preparación deficiente, mala alimentación, falta de sueño, una técnica inadecuada, fallas del equipo y problemas biomecánicos, entre otros.

Las lesiones también son más propensas a ocurrir durante períodos de fatiga y durante esfuerzos prolongados.

La buena noticia es que es posible prevenir lesiones y reducir el riesgo. Es fundamental evaluar a cada atleta joven y asegurar un enfoque individualizado para su desarrollo y entrenamiento.

Por ejemplo, el desarrollo y la pubertad pueden llegar en diferentes momentos y edades para los niños. Durante esa época de rápido crecimiento, las diferencias físicas entre los jóvenes pueden ser drásticas, lo que puede influir en su capacidad para entrenar y participar en un deporte en particular. Los estirones pueden afectar temporalmente la coordinación, el equilibrio y la capacidad para realizar una habilidad específica. El centro de gravedad y la elasticidad muscular cambian repentinamente, y el cerebro y el cuerpo deben reequilibrarse.