La Decepción de Panamá (The Panama Deception, 1992) es un documental ganador del Oscar que describe cómo ocurrió la incursión armada de Estados Unidos en el país centroamericano en 1989, para arrestar y enviar a prisión al dictador militar Manuel Noriega.

Disponible en YouTube, la película dirigida por Bárbara Trent es un agudo documento periodístico que denuncia y critica la forma en que la armada norteamericana invadió el país, provocó daños durante varios días y lo dejó desolado, con miles de muertos, bajo el pretexto de atrapar a un criminal internacional, al que tildaban de narcotraficante.

En realidad, según expone la cinta, el Presidente George Bush padre lo que quería era tomar el control del Canal de Panamá, una vía estratégica para la economía y seguridad del continente.

Para conseguirlo, se inventó una narrativa en otro sentido, auxiliado de los principales medios de comunicación en el país, para explicar que se quería restaurar la democracia panameña, sometida por un criminal que ameritaba encierro.

La película retoma actualidad con el arresto del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, a quien el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, ha llamado, también, narcotraficante. Al día siguiente de la acción militar que extrajo de su casa de Caracas al mandatario venezolano, el Gobierno de Estados Unidos dijo que supervisaría el funcionamiento del país, que cuenta con la principal reserva de petróleo de todo el mundo.

La opinión generalizada de la comunidad internacional alegó que Trump quería el energético del país, pero el republicano se empeñó en alegar que solo quería restaurar la democracia en una nación sumida en la corrupción.

Decepción

El documental panameño de Barbara Trent es una poderosa denuncia contra el imperialismo de Estados Unidos. Para establecer el marco de referencia, explica que el Canal fue construido por compañías de Estados Unidos, e inaugurado en 1914; en la década de 1970, se firmaron tratados para que el país retomara su control en el año 2000.

El presidente, Omar Torrijos, quien firmó el pacto para recuperar con el nuevo milenio la operación de la vía interoceánica, murió dos años después de que se garantizó la neutralidad de la zona del Canal, que anteriormente estaba bajo dominio militar de EU.

Su avión se desplomó, lo que fue considerado oficialmente un accidente, pero el documental sugiere que fue derribado por una bomba que implantó en la nave la CIA.

Apoyada con abundante pietaje extraído de la televisión y con el escaso material que pudo obtenerse en el lugar, por la férrea censura militar, Trent va armando un rompecabezas para llegar a conclusiones inquietantes: Bush apuntó a la desintegración del Ejército de Panamá para permitir que sus propias fuerzas armadas controlaran el manejo del paso continental.

Para «La decepción de Panamá», fueron entrevistados ciudadanos que padecieron la acometida del ejército invasor. Se reveló que se utilizaron armas experimentales como rayos láser y balas envenenadas. Se vieron imágenes de personas de todas las edades que fueron muertas, algunas aplastadas por los tanques que pasaban por encima de los autos que ocupaban.

Al retirarse la fuerza extranjera de intervención, comenzaron a ser descubiertas fosas comunes donde personas que se creían desaparecidas fueron sepultadas tras ser ultimadas en lo que se consideró ejecuciones sumarias.

El precio que el pueblo panameño pagó fue altísimo, con una cuota de sangre elevada, ante la colusión de los medios de comunicación de Estados Unidos alineados con su Presidente.

De hecho, los medios soslayaron el rechazo en Naciones Unidas del operativo que extrajo a Noriega, quien murió repatriado en su país en el 2017, después de purgar una condena subsecuente en Francia.

«La decepción de Panamá» es un vigoroso llamado de alerta sobre la intención de Estados Unidos de controlar Sudamérica.