No es fácil decir que algo que salió de una maravillosa y caótica mente como la de Charly García no me gustó, que se queda corto, que carece de la calidad, intensidad y virtuosismo a los que nos tiene acostumbrados uno de los últimos dioses del Olimpo Rockero.

Sin embargo, In the City, canción lanzada el pasado 9 de octubre y que es una colaboración con Sting, bajista, líder y verdugo de la mítica banda The Police, demuestra que siempre hay una primera vez para todo.

De entrada hay que decir que el tema no es inédito, es un refrito de In The City That Never Sleeps, incluida en el LP Kill Gill, disco número 12 en la carrera como solista de García, que fue lanzado en 2010 y que, como particularidad, es un álbum conceptual que habla de un chico latinoamericano avecindado en Nueva York, quien decide cambiar el mundo a través de sus canciones, eliminando a los “giles” (tontos) en el proceso.

Contar la historia de esta producción requeriría de una entrega por sí misma, por todas las aventuras, retrasos y anécdotas que giran alrededor de este disco que tardó cinco años en ver la luz.

Al comparar ambas canciones, separadas por 15 años de distancia, es evidente que la más reciente falla en replicar la intensidad, profundidad, arreglos e interpretación que García realizó originalmente.

Buscando justificar al maestro, hay que decir que para nadie es un secreto la precaria salud en la que se encuentra, producto de la enorme factura que la vida y su cuerpo le han pasado por décadas de excesos.

Esto se vuelve evidente al escuchar este tema en inglés, un idioma que no es extraño en la carrera de Charly, quien tiene al menos una docena de temas en este lenguaje.

En In the City se vuelve innegable que García ya no cuenta con el ímpetu de hace años, se le oye cansado, minado por las enfermedades, y su interpretación en la lengua de Los Beatles solo hace más evidente esta realidad.

Aquí no pasa como en La Lógica del Escorpión, lanzado en septiembre de 2023, donde la decadencia del maestro es parte fundamental del concepto del álbum, donde su fragilidad le da sentido a los temas y justifica, como un gran recurso, el apoyo que le proporcionan leyendas como Luis Alberto Spinetta, Pedro Aznar, David Lebón y Fito Páez.

En esta nueva entrega, pareciera que a Charly se le agotó el combustible y renunció a desarrollar el tema a la mitad del trabajo; por ello hace tan solo lo justo para cumplir, algo que, tristemente, es insuficiente para hacerle honor a su ilustre carrera.

¿Le importa todo esto a los fanáticos? Me queda claro que no. En los comentarios del video, que ya lleva medio millón de reproducciones a 24 horas de haberse lanzado, hay quienes como @gabrielkhan4219 opinan: “Dentro de un cuerpo devastado, todavía vive la mágica luz de un genio llamado Charly García”.

Sobre la participación de Sting y su guitarrista de cabecera, Dominic Miller, puedo decir muy poco. Su participación es intrascendente, solo Miller colabora con algunos acordes de guitarra y Gordon Matthew Thomas Sumner apenas canta unas estrofas del coro. Puedo decir que sus partes pudieron haberlas hecho cualquiera y el resultado hubiera sido el mismo.

De hecho, la grabación tanto del tema como del video se hizo con los dos artistas separados por miles de kilómetros de distancia. En Nueva York, Sting grabó la voz (no toca ningún instrumento) y Miller las guitarras; al mismo tiempo, al otro lado del mundo, en Buenos Aires, Diego López de Arcaute grabó la batería, y Charly se encargó del resto de los instrumentos.

Esto reduce a In the City a un esfuerzo —bastante fallido, insisto— en combinar a un dios del rock latinoamericano como Charly García con una estrella internacional como Sting.

Solamente espero que este no sea el testamento o último trabajo que vamos a escuchar de Mr. Charly García. Su legado merece una despedida mucho más digna, acorde a su aportación al rock mundial.

gerardoramosminor@gmail.com

P.D. Si quieren escuchar la versión original de In the City, pueden encontrarla aquí. Yo, la verdad, me quedo con esta.