Con el objetivo de brindar apoyo a las víctimas indirectas de feminicidio, la diputada Lupita Rodríguez Martínez, de Nuevo León, presentó una iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo para establecer un permiso laboral de tres días con goce de sueldo.

Esta medida busca garantizar que familiares y personas cercanas a las víctimas puedan realizar los trámites necesarios sin temor a perder su empleo o ver reducidos sus ingresos.

Apoyo a quienes enfrentan la pérdida de un ser querido

La propuesta de la legisladora surge en el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, como parte de un esfuerzo por fortalecer la protección de quienes sufren las consecuencias de la violencia feminicida.

Según la iniciativa, los trabajadores que sean víctimas indirectas de feminicidio deberán informar a su empleador al día siguiente del hecho y presentar la documentación oficial que acredite su situación para acceder al permiso laboral.

Rodríguez Martínez explicó que la Ley General de Víctimas ya reconoce como víctimas indirectas a los familiares o personas a cargo de la víctima directa, estableciendo que las autoridades deben garantizarles atención en materia de salud, educación y asistencia social.

Sin embargo, actualmente no existe una protección específica en el ámbito laboral, lo que deja en una situación de vulnerabilidad a quienes necesitan tiempo para enfrentar las implicaciones legales y administrativas tras la pérdida de un ser querido.

“La pérdida de un familiar en estas circunstancias es una experiencia sumamente dolorosa y, además, conlleva una serie de trámites ante las autoridades de investigación y administrativas. Queremos que las víctimas indirectas no tengan que preocuparse por perder su empleo o ver afectado su sueldo mientras realizan estos procesos”, enfatizó la diputada del Partido del Trabajo.

Un contexto alarmante

La iniciativa toma relevancia en un contexto donde la violencia feminicida sigue siendo una grave crisis en México.

De acuerdo con cifras oficiales, en 2024 se registraron 3,142 asesinatos de mujeres en el país, de los cuales 799 fueron tipificados como feminicidios. En Nuevo León, la situación es igualmente preocupante, con 59 casos de feminicidio durante el año pasado.

Rodríguez Martínez subrayó que, ante esta realidad, es fundamental que las políticas públicas y las leyes laborales evolucionen para garantizar mayor protección a las familias afectadas. “Las cifras de feminicidio en México nos obligan a tomar medidas concretas que alivien, en la medida de lo posible, la carga que enfrentan las familias de las víctimas. Es momento de que el Estado brinde un respaldo real y tangible a quienes quedan en una situación de vulnerabilidad extrema”, señaló.

Respaldo y proceso legislativo

La propuesta fue respaldada por las diputadas Sandra Pámanes y Greta Parra, quienes también suscribieron la iniciativa. El documento fue turnado a la Comisión de Legislación, donde se analizará y discutirá su viabilidad antes de ser sometido a votación en el pleno.

De aprobarse, la reforma a la Ley Federal del Trabajo representaría un paso significativo en la garantía de derechos laborales para quienes enfrentan la pérdida de un ser querido por feminicidio.

Esta medida busca aliviar la carga emocional y administrativa de las víctimas indirectas, permitiéndoles contar con el tiempo necesario para realizar trámites sin el temor de perder su estabilidad laboral.

Mientras el Congreso revisa la iniciativa, organizaciones de derechos humanos y colectivos feministas han expresado su apoyo a la medida, destacando la importancia de que el Estado reconozca y atienda el impacto que la violencia feminicida tiene en las familias y comunidades.

Con esta reforma, se espera avanzar hacia un marco legal más justo y sensible a las necesidades de quienes han sido afectados por uno de los delitos más graves que enfrenta el país.

La propuesta marca un precedente en la protección de los derechos laborales en un contexto de violencia de género, y su aprobación podría representar un avance en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.