La adaptación cinematográfica de un clásico literario es una tarea ardua y gratificante, aunque muchas veces, frustrante y fallida.

El mega hit La Odisea, que ha llegado a la pantalla grande, ha reavivado la polémica sobre los elementos de un texto originario que se deben incluir en la pantalla. Christopher Nolan ha sorprendido al mundo con su propia interpretación del poema atribuido a Homero, escrito hace casi tres mil años.

El cineasta inglés -que ha demostrado talento excepcional detrás de la cámara y como virtuoso escritor en maravillas como Interestelar, El Origen y la trilogía del Caballero de la Noche- ahora lleva al cine la historia de Odiseo o Ulises (dependiendo si se menciona en griego o latín), héroe que ha sido inspiración a lo largo de los milenios de otras aventuras sobre incontables prohombres que acometen empresas épicas similares a la suya.

Igual que ocurre ahora con la Odisea de Nolan, la polémica de las adaptaciones siempre ha existido.

Mario Puzzo lanzó el megaseller El Padrino en 1969. El mismo autor adaptó la saga criminal de la familia Corleone, para la película de Francis Ford Coppola que permanentemente aparece en la lista de las mejores cintas de la historia, si no es que ubicada como la número uno. Y dio para dos secuelas.

El genio Frederick Forsyth escribe en 1971 El día del Chacal, su trepidante historia (real o inventada) al complot para asesinar a Charles de Gulle. El libro agotó ediciones sucesivas desde su lanzamiento. Dos años después, el director Fred Zinneman la llevó al cine con un libreto del mismo Forsyth y Kenneth Ross. El resultado fue bueno, pero no tanto como el texto.

En caso contrario, La Letra Escarlata fue apabullada por la crítica en la versión de 1995 para el cine dirigida por Roland Joffé, y escrita por Douglas Day Stewart. Y eso que tiene como protagonista a dos imanes de taquilla, como Demi Moore y Gary Oldman. El libro de Nathaiel Howthorne publicado en 1850, sobre una mujer adúltera, se ve morbosa y sin profundad en los personajes, un remedo de la obra originaria.

La polémica con La Odisea del 2026

Ahora La Odisea de Nolan enfrenta su respectiva polémica, al mostrar al mundo con su aguda mirada, el escrito homérico, tomándose todas las licencias deseadas para hacer una producción grande, interesante y muy entretenida.

Continuando con la polémica, la traductora oficial de la obra literaria -Emily Wilson- cuestionó la adaptación de la Odisea de Nolan advirtiendo que le falta profundidad a los personajes y que no es fiel a la obra. Sin embargo, Nolan aporta una mirada muy particular sobre lo que considera que es cinematográfico del clásico. Es difícil de cuestionar a un cineasta superdotado como Nolan.

Matt Damon y Zendaya. Imagen cortesía de imdb.com

El realizador hace que sus personajes utilicen lenguaje contemporáneo y que se comuniquen en inglés americano, aunque la historia se desarrolla entre Grecia, Turquía e Italia, con el mar Mediterráneo como bello trasfondo.

Nadie ha cuestionado esa licencia creativa, pues si se usara el lenguaje de la época tal vez resultaría risible, con terminología anacrónica y hasta acartonada.

Matt Damon, como Odiseo, se ve como un rey experto en el combate personal, con algunos tics que remiten a Jason Bourne, pero se agradece ese toque de habilidades para enfrentar a sus enemigos abundantes y portentosos.

Como dice el mismo Nolan, cuando se habla de la anécdota: es imposible pedir a los cinéfilos que no hagan spoilers, pues la trama se ha estado discutiendo durante tres milenios.

Por eso a nadie sorprenden los comentarios sobre la película, pues en ella se tocan pasajes del libro, convertidos en clásicos e imitados hasta el cansancio, como los de las sirenas, el Cíclope, la bella Calipso, la malvada bruja Circe, los gigantes lestrigones, las doce hachas en Ítaca, el asalto a Troya, y así, algunos otros.

Lo mejor es dejar de lado la ociosa controversia, y sentarse cómodamente a ver La Odisea de Nolan como una obra maestra, de un director comprometido con su arte que trae a las salas de cine un espectáculo maravilloso para la nueva generación, con uno de los escritos más celebrados en la historia de la humanidad.